Sinopsis
René Vautier (1928-2015) es considerado el director más censurado de la cinematografía francesa.
Con 16 años participó en la Resistencia contra la ocupación nazi en las costas bretonas.
A los 22 realizó el primer documental anticolonial
en francés, África 50. La película le costó un año
de cárcel en Francia y su prohibición, pese a
haber sido premiada en Varsovia. En 1958 se
implicó en la guerra de Argelia, siendo el único
francés que filmó el conflicto formando parte de
diversas unidades guerrilleras.
Las obras resultantes fueron perseguidas de
manera tenaz y los paracaidistas franceses
apostaron por asesinarlo.
Pasó dos años secuestrado en una cárcel
secreta en Túnez por órdenes de los mandos de
la insurgencia, que ovacionaron su documental
Argelia en llamas, pero no su condición de
luchador comunista.
En 1962, tras la independencia, montó la
red de cines populares de Argelia. De vuelta a
Francia, se implicó en las reivindicaciones de los
trabajadores inmigrados y en multitud de luchas
laborales y sociales, dejando tras de sí una obra
sorprendente, marginalizada y, sin embargo, nunca derrotada. Obtuvo el Premio de la Crítica Internacional en Cannes en 1972.
Sus memorias son también el testimonio de
la minuciosidad con la que los poderes políticos,
institucionales y económicos llevan a cabo sus
purgas y borrados ideológicos.
Este es un libro imprescindible para cualquiera que quiera conocer cómo se hace el cine insurgente.